7 razones para que David Villa juegue el Mundial de Brasil

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Los mismos que no concebían una Roja sin Raúl son los que ahora se olvidan de David Villa. Craso error. Es cierto que Diego Costa y Álvaro Negredo son incuestionables, pero esto no es incompatible con la inclusión de David Villa en la lista de mundialistas. Pese a que el asturiano no está firmando su mejor temporada, enumeramos siete razones de peso que le convierten en imprescindible.

Texto: Román Bellver (@Romanbellver)
Foto: Offside

LIDERAZGO BAJO PRESIÓN
Con la baja de Valdés y el delicado estado de forma de Puyol, la Roja necesita más que nunca la presencia de sus líderes. Diego Costa acaba de llegar al grupo y Álvaro Negredo sólo jugó tres minutos en la pasada Eurocopa. La presencia del Guaje asegura ese liderazgo bajo presión. Sus goles en momentos complicados así lo demuestran. Tras perder el primer partido del pasado Mundial ante Suiza, la Roja se quedó sin margen de error en la fase de grupos. En medio de las dudas y el nerviosismo, a David Villa no le tembló el pulso para anotar ante Honduras, Chile, y posteriormente ante Paraguay y Portugal en partidos que se ganaron 1-0. También fue Villa quien se atrevió con aquel primer penalty ante Italia en la Eurocopa de 2008, enfrentándose a viejos complejos e iniciando la gran era de la Selección Española.

NUEVO ROL ASUMIDO
David Villa está llevando bien la eclosión de Diego Costa. Lejos de querer imponer su estatus de estrella y de máximo goleador de la historia de la Roja, el asturiano asume su nuevo rol en el Atlético de Madrid. Muchas veces suplente y completando pocas veces los 90 minutos, David Villa siempre lo da todo para el grupo, dentro y fuera del campo. Ahí reside la diferencia con otro gran líder y goleador, Raúl González, que no aceptó el papel que Luis Aragonés le quería atribuir en el Mundial de 2006.

GENEROSIDAD
Nunca da un balón por perdido, y esa actitud no cambia pese a no tener el físico de sus 25 años. No se dosifica pensando en completar los 90 minutos, sino que lo da todo por el equipo, aunque tenga que ser sustituido en el minuto 60. Basándose en esa generosidad, David Villa se autodescartó de la pasada Eurocopa: tras recuperarse de su grave lesión, le comunicó a Del Bosque que aún no estaba en el estado físico deseable para afrontar una competición.

VERSATILIDAD
Pese a brillar siendo la referencia ofensiva del Valencia y de la España de Luis Aragonés que alternaba el 4-4-2 con el 4-5-1, David Villa no tuvo inconveniente en adaptar su forma de jugar y posición por el bien del equipo. Tanto con Guardiola como con del Bosque, cambió el eje del ataque por la banda en un 4-3-3 logrando buenas prestaciones. Esa versatilidad le permite asociarse muy fácilmente con jugadores como Iniesta, Silva, Xavi o Mata. Teniendo a Costa y Negredo como “nueves puros”, el perfil de Villa ofrece más variantes de juego a la Roja.

MAS QUE UN MÁXIMO GOLEADOR
Que David Villa lleva el gol en la sangre es una evidencia. En el 2010, igualó los 44 goles de Raúl jugando 33 partidos menos que el exmadridista. Esta temporada, pese a contar con pocos minutos, suma a día de hoy 13 goles, sólo uno menos que Gareth Bale y cuatro menos que un Benzema que cuenta con más tiempo de juego. Pero a su olfato de gol se suma su capacidad para dar asistencias. Y esa virtud no es algo nuevo: en el 2007, David Villa fue el mejor asistente de la Liga, con 11 pases de gol.

EXPERIENCIA
Los campeones de Mundiales siempre se apoyan en futbolistas experimentados, y la zona ofensiva no es la excepción. Zidane y Del Piero, con 34 y casi 32 años respectivamente, tuvieron papeles decisivos para que Francia e Italia llegaran a la final del Mundial 2006. Si bien el francés fue titular indiscutible, el italiano también tuvo un papel decisivo saliendo desde el banquillo.

EN EL NOMBRE DEL PADRE
David Villa (32 años) está ante su último Mundial, al igual que Xavi (34), Puyol (36), Casillas (33) o Xabi Alonso (33). Juntos iniciaron la gran era de la Selección en el 2008. Y juntos querrán poner el broche de oro a sus carreras y homenajear a Luis Aragonés, el padre de la Roja. No hay mejor lugar que Brasil y el mítico estadio de Maracaná. Ganar un Mundial allí es el sueño de cualquier niño. Y ellos han hecho soñar a muchos niños españoles.