ANA RUIZ: “En la época clásica, los políticos eran intelectuales y filósofos. Es lo que le falta a España”

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Ana Ruiz saltó a la fama con su papel en Camera Café, aunque lleva más de una década dedicándose a su gran pasión, el teatro. Actualmente está de gira con la obra “Última Edición”, un divertido thriller sobre periodismo y corrupción.

Texto: Román Bellver (twitter: @Romanbellver)
Fotos: Xaume Olleros

Tienes una larga trayectoria en el teatro, pero el cine se te resiste. ¿echas en falta una oportunidad?
Siempre digo que me gusta mucho mi trabajo, en cualquiera de sus facetas, ya sea teatro, televisión o cine. Lo que más me gusta es el teatro, pero sí es verdad que el cine se me resiste un poco. Entre que estamos en un momento de crisis y que se trata de un círculo un poco más cerrado, cuesta un poquito más acceder a él. Eso sí, me gustaría tener esa oportunidad porque supondría crecer profesionalmente. Pero no lo echo especialmente de menos.

¿Es posible que en Europa, al contrario de Estados Unidos, los actores de series sean encasillados y les resulte más difícil dar el salto a la gran pantalla?
Antes eso estaba más estructurado, más dividido. Hoy en día creo que la televisión es el escaparate para hacer otras cosas. El cine de nuestro país necesita el reclamo de gente conocida. El público no suele ir al cine porque sí, sino a ver a actores en concreto. Igual que en teatro. Antes se hacía teatro para poder hacer televisión, ahora se hace televisión para poder hacer teatro. Con la popularidad te llega lo otro.

Te hiciste famosa por tu papel en “Cámera Café”. Te divertirías mucho para seguir durante cuatro temporadas…
Si, siempre digo que Camera Café era la gallinita de los huevos de oro porque eran tres días de trabajo a la semana. Era algo muy fresco y dinámico, no siempre coincidías con los mismos actores, siempre era algo nuevo… Además era una cámara fija, con parones por cosas nuestras y no motivos técnicos.

¿Es muy diferente lo de estar enfocada sólo por una cámara fija?
Al principio era un poco extraño, pero al final te acostumbras. Es más, cuando hice cosas con multicámara, me costaba mirar a la cámara que tocaba.

“Antes se hacía teatro para poder hacer televisión, ahora se hace televisión para poder hacer teatro”

¿Con qué político charlarías junto a la máquina de café?
Con un político que no existe. Me considero apolítica porque ningún político me genera confianza. Tampoco me fío de los nuevos partidos políticos. Se enfrentan en debates y después se toman el café juntos. Por eso no me tomaría el café con ningún político.

¿Qué medida adoptarías si fueras Presidenta del Gobierno?
Puede que suene a tópico, pero para que la política de un país funcione se necesita más cultura. La falta de cultura hace que no se gestionen bien las cosas. En la época clásica, los políticos eran intelectuales y filósofos. Es lo que le falta al país. Falta también que los políticos piensen más en el aspecto humano.

¿Te satisface la rebaja del IVA cultural?
Abordar el problema subiendo o bajando un porcentaje es el reflejo de cómo se trata a la cultura. Sigue sin entenderse la cultura como una necesidad. Y un país sin cultura, educación o sanidad pinta mal.

La última frase de la obra “Última edición”es “compren periódicos, lean e infórmense”. El motivo de tanta corrupción en España es que la gente no se informa bien?
Yo no sé si la gente no se entera o si es muy pasiva ante las cosas. Quizá se preste poca atención a lo que ocurre. Lo peor de todo es que alguien te diga “tú harías lo mismo”. Es deprimente que algunas personas dejen de creer así en la humanidad.

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Cantaste “Ojos verdes” con Andy y Lucas, en solidaridad con los niños de Mali. ¿Es España un país solidario?
España es un país solidario, aunque creo que nos falta un poco de concienciación personal. No hace falta hacer mucho, sino más bien mirar lo que tienes alrededor. Vamos un poco a lo nuestro y pensamos que dando un tanto para África ya se resuelve todo, y no es así. Falta un poquito de intromisión.

¿Qué tipo de música escuchas?
Soy muy melómana, por lo que me gusta todo tipo de música: clásica, jazz, soul, flamenco, pop… Depende del momento y de mi estado de ánimo.

¿Con quien te gustaría interpretar una canción?
Con Frank Sinatra, pero me temo que va a ser un poco difícil. (risas)

Eres muy alegre y risueña. ¿Crees que eso te limita a la hora de conseguir papeles?
Estoy bastante metida en comedia… ¡con lo que a mi me gusta un drama! Lo que pasa es que la imagen que se proyecta de mí es esa y es cierto que hace difícil imaginarme en otro registro. Pero realmente lo interesante sería hacer drama, porque la comedia es mucho más cercana por mi carácter, mi forma de ser. Me gustaría interpretar algo más profundo… No sé, tendré que ponerme seria y dejar de reírme un poco (risas).

“No me atrae para nada Hollywood. Dicen que es la meca del cine, yo diría más bien la industria”

¿Algún sueño laboral por cumplir?
Para mí el sueño es vivir de mi trabajo, sobre todo cuando miro a mi alrededor y veo gente que no puede pese a llevar muchos años dedicandose a la interpretación. Evidentemente, hay muchos directores con los que me gustaría trabajar, pero no lo considero un sueño.

¿Tienes algún proyecto en marcha?
Por ahora sólo estoy centrada en la gira teatral. Me gustaría escribir mi monólogo y prepararme algo muy mío, pero todavía no me siento preparada. Escribo mis cosas e investigo, pero sin pretensiones y sin fecha.

¿Te fijabas en alguna actriz en particular?
Bette Davis, siempre. Me fascinaba su manera de mover las manos.

¿Te gustaría tener una experiencia en Hollywood?
Pues la verdad es que no. No me llama nada. Hace dos años estuve en Los Ángeles durante una semana grabando un programa para el canal Neox. Conocí a gente relacionada con el cine, y me decían “¿no te gustaría venir a Los Ángeles a trabajar?”. No me gusta nada, me parece un ambiente muy superficial. A veces pecamos de catetos pensando que Los Angeles es algo increíble, y no es así. Es igual que aquí, pero con un tono un poco más decadente. Estás allí y te dicen “tú eres actriz en España? Has trabajado con Almodovar? “. El cine español no se reduce a Almodóvar… Te miran, te ven guapa y te preguntan si eres conocida en España, porque lo enfocan inmediatamente desde el punto de vista comercial. No me gusta, no podría vivir en un sitio así. Cuando llegué allí pensé “¿Esto es Los Angeles?”. Tenemos una idea muy equivocada, siempre creemos que lo de fuera es mejor. Se habla de la meca del cine, yo diría más bien la industria.

¿A qué te dedicarías si tuvieras que dejar la interpretación?
Es difícil imaginármelo porque siempre me he dedicado a esto. Me reinventaría dedicándome al sector inmobiliario: siempre me ha gustado lo relativo a las reformas.

Eres sevillana: ¿del Betis o del Sevilla?
Del Betis, pero por obligación paterna (risas). Mi padre es muy bético. Le gustan todos los deportes, de hecho tiene una biblioteca llena de libros de literatura y de arte, pero también de deporte. En lo referente al fútbol, se sabe todas las alineaciones de juveniles, infantiles y de cualquier equipo recóndito. Además, mi pareja también sigue el fútbol y es del Betis también.

¿Practicas o sigues algún deporte?
Soy poco deportista, pero procuro mantenerme en forma. Por ejemplo, me gusta mucho practicar y seguir el atletismo. Eso sí, recuerdo que en la escuela nos imponían una hora a la semana para aprender las reglas del deporte que elegías. La niñas no teníamos ni idea ni ganas de hacerlo, pero nos obligaban a aprender las reglas del fútbol. Acabé tan obsesionada que una vez soñé que iba a marcar un gol. ¡Saqué el pie de la cama y me rompí un dedo al golpear la mesita! (risas).

¿Echas de menos Sevilla?
Si, llevo doce años viviendo en Madrid. Cada vez me hago más a la ciudad y desde el principio me adapté bien, pero hay muchas cosas que echo de menos: mi familia, mis tapitas, mi solecito…

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
Pues es más de lo mismo: me gusta ir al cine, al teatro… (risas). También me gusta mucho bailar, sobre todo salsa y tango. Leo mucho y me gusta estar en contacto con la gente, charlar. Evidentemente, procuro viajar si se puede.