Bernard Lama: «Existe un genocidio por sustitución en la Guayana Francesa»

Portero mítico del PSG y campeón del Mundo con Francia en 1998, Bernard Lama expone claramente sus ideas futbolísticas y políticas. En su Guayana Francesa natal, produce un tercio del agua potable con su empresa Dilo, pero sin olvidar aportar al fútbol local.

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Por Román Bellver (twitter @Romanbellver)

(Primera parte de la entrevista)

El oro, muchas veces saqueado, es una de las principales riquezas de la Guayana Francesa…
América del Sur es muy rica en matieras primas, y la Guayana no es la excepción. La Guayana Francesa podría ser autosuficiente en varios sectores como el energético y alimentario, pero nuestras riquezas son explotadas por el exterior porque Francia no impone reglas a nuestros vecinos de Brasil y del Surinam. Nuestras fronteras están desprotegidas, nuestros recursos son saqueados y la inseguridad marca nuestro día a día, sobre todo por culpa del número descontrolado de presos extranjeros.

¿Qué debería hacer Francia?
Darnos los medios políticos para decidir. Vivimos en Sudamérica con reglas europeas que no cuadran con las poblaciones local y de los alrededores que encuentran los resquicios legales del sistema francés. Es el mismo problema en los demás DOM (NdR: Territorios Franceses de Ultramar) como Guadalupe, Martinica o la Reunión. Nuestros recursos no se traducen en valor añadido ni en empleo. Es injusto. La Guayana es una colonia francesa del tercer milenio. El oro, aun cuando es explotado legalmente, es extraído y enviado al exterior, pero no se transforma aquí.

¿La independencia sería la solución?
No podemos concebir la Guayana como otras regiones de la metrópoli francesa. Desde París voy en coche hasta Bretaña o la Provenza, pero desde Cayena voy a Brasil o al Surinam… ya no estoy en Francia. No se trata de independencia, sino de desarrollo.

¿Ha notado cambios con el gobierno de Macron?
Para nada. Une ley por aquí y un poco de dinero por allá para hacernos dependientes… Pero nada que permita realmente que la Guayana se desarrolle. Históricamente, la Guayana era productiva y contaba con industrias. Hoy, el futuro de nuestros jóvenes es hacer de mulas para enviar cocaína a Europa. Al final, los DOM tienen por único punto en común de ser franceses, con colones que toman el control político y económico a nivel local.

Sin embargo, a Francia le convendría ocuparse bien de la Guayana…
Se ocupa de ella, pero solo para lanzar cohetes desde nuestra base espacial de Kourou. En enero los grandes grupos de telefonía móvil firmaron un acuerdo de 3.000 millones de euros con el gobierno para asegurar la cobertura numérica de todo el territorio francés sin incluir a la Guayana… ¡Y eso que se lanzan satélites desde aquí! El Estado francés finge preocuparse por la Guayana tras las rebeldías del año pasado. En Francia, hay disturbios cada dos por tres, y eso es lo que tiene repercusión. ¿Tenemos que romperlo todo? Aquí sabemos pelear, pero no nos gusta. El gobierno ha apagado algunas llamas, pero el foco sigue ahí.

Entonces el movimiento de los 500 Hermanos no fue algo efímero…
Tras la muerte en un tiroteo de un joven, sus amigos crearon ese movimiento para luchar contra la violencia. Los 500 Hermanos desempeñaron el papel de una guardia pretoriana, con una puesta en escena simbólica, pero no se trataba de una milicia. Era una forma más de denunciar el vacío que se vive en Guayana. Cuando se dejan entrar en el territorio a miles de personas, sin control, esto se convierte en una anarquía… Luego se diluye la población local, y eso se llama un genocidio por substitución.

¿Qué medidas serían las más urgentes?
Hay que desarrollar las universidades y dar prioridad a la seguridad. Sin orden, nada puede construirse. Luego, necesitamos un plan Marshall para crear infraestructuras de transporte y económicas, como por ejemplo fábricas para tratar el pescado. También hay que proteger nuestra selva que es devastada por investigadores que depositan patentes sin incluir a la Guayana, mientras en los países vecinos hay centros de investigación que protegen la biodiversidad.

¿Se plantea emular a George Weah y lanzarse en una carrera política?
No. Ya tengo bastantes problemas sin ser politico… Pero no es necesario un mandato para actuar. También hago política cuando creo mi empresa Dilo. Era anormal que la Guayan, tierra de lluvias y ríos, no tuviera una producción local de agua. Para mí, Dilo era una inversión pero también una forma de valorar nuestro patrimonio. En todos los países hay marcas que representan una identidad colectiva, como Dilo en Guayana. Producimos un tercio del agua potable de la Guayana, y estamos equipándonos para ser mayoritarios.

Leer la segunda parte de la entrevista aquí:

Bernard Lama: «Los porteros ya no saben atrapar el balón. Solo despejan»