CÉSAR SÁNCHEZ: “Vicente Guaita es el portero con más condiciones de España”

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César Sánchez se retiró del fútbol siendo el portero más veterano de la Liga española, pero con la vitalidad de un juvenil. Su energía positiva y afán de superación han dejado huella en todas las porterías que defendió. El secreto de su éxito era convertir los momentos difíciles en aprendizaje. Por eso el “Abuelo de la Liga” no está de vuelta de todo, sino que sigue viviendo el fútbol con ilusión.

En las pachangas los niños suelen huir de la portería. ¿Cómo fueron tus inicios?
Me pasaba lo mismo. Yo era jugador de campo, pero durante un torneo el portero no pudo venir y me designaron a mí por ser el más alto. El torneo nos salió muy bien y a partir de ahí recuerdo sobre todo a mi madre sacando mi ropa llena de barro de la bolsa para meterla en la bañera. Lo gracioso era que para jugar con juveniles teniendo once años utilizaba la ficha de un amigo mayor que yo. Me tocó pasar muchas veces por la caseta del árbitro porque algo no le cuadraba o porque oía algún comentario. Era la única manera de jugar a nivel competitivo con juveniles. Eso sí, a partir de los 15 años, que es cuando empecé a competir de forma continua, ya permitían jugar con mayores.

Te convertiste en el portero más veterano de la historia de la Liga y jugaste a gran nivel en el Valencia con 38 años: ¿Cuál fue el secreto del éxito?
He tenido mucha suerte en los últimos años. Tuve muy buenas etapas en Valladolid, Real Madrid y Zaragoza, pero Valencia ha sido la mejor etapa de mi vida a todos los niveles. Me encontré un ambiente muy favorable. Confluyeron una madurez tanto personal como futbolística, una acogida excepcional por parte de la gente, un muy buen ambiente en el equipo, y sobre todo José Manuel Ochotorena. Es alguien muy especial. Recuerdo que me dijo “César, si te hubiera conocido antes…” y yo dije “no, me has conocido en el momento justo, quizás en otro momento no hubiera sido tan especial la relación”. Conocerle en ese momento de mi carrera me ha permitido aprender y disfrutar de mi profesión hasta el último día como jamás hubiera podido hacer.

¿Que tiene de especial José Manuel Ochotorena?
Es tan gran entrenador como psicólogo. Tengo claro que si algún día fuera responsable de un equipo, mi primer fichaje sería Ochotorena. Es el número uno. Siempre tiene la respuesta adecuada para cada situación. Y no sólo eso, sino que la tiene antes, durante y después. Hay mucha gente que prepara pero luego en la exigencia no entiende lo que sucedió, o al contrario, otros que tienen la explicación del suceso pero no la preparación del momento… Ochotorena es sencillamente perfecto.

“Si fuera director deportivo, mi primer fichaje sería Ochotorena. Es el número uno”

¿Es muy innovador en los ejercicios de entrenamiento?
Por supuesto, y busca siempre ese límite que no existe y que no debes marcarte nunca. De eso hemos hablado mucho. No existe límite hacía la perfección. Cada día uno va a entrenar para aprender, mejorar o reafirmar algo. Ningún día es sólo un día más.

Ochotorena confesó en Offside su frustración en Inglaterra porque los porteros ingleses están acostumbrados a no decidir. ¿Percibiste eso en el Tottenham?
Allí tuve a un entrenador de porteros que era austriaco, Hans Leitert, y Juande Ramos, por lo que los métodos eran muy parecidos a lo que hacía aquí. Después vino Tony Parks, un entrenador de porteros inglés que, dentro de lo que son los porteros ingleses, estaba muy abierto al conocimiento. Al final se trata de obtener información y aprendizaje de todo. En esa época allí era atípico, pero sí estoy de acuerdo en que el portero inglés es diferente. Incluso ellos tienen una forma de mirar hacía la portería muy diferente a la nuestra.

¿Eso explica que no jugaras en el Tottenham?
Lo entiendo todo. Allí tienen un concepto muy claro del portero que quieren: grande, que le pegue muy fuerte a la pelota… Que sea grande no significa que salga bien, pero tienen esa filosofía. Un portero de 1,87 es bajo, por eso fichan a porteros de países del Este o nórdicos, que suelen ser muy grandes, y si me apuras con cierto peso. No buscan la precisión, sino más bien la cantidad. Quizás ahora estén cambiando un poco pero no buscan al portero que da un pase de 20 metros perfecto y medido. A ellos les gusta que el portero la tire lo más lejos posible al target man, el hombre grandote de ataque.

De hecho a Hugo Lloris le está costando imponerse en el Tottenham…
Si, y Hugo Lloris es un grandísimo portero. Me encanta, es un portero a seguir. Además es muy joven, pero la filosofía es otra, no es ni mejor ni peor. El fútbol inglés es muy diferente al resto. Algunos se han dado cuenta de que con este fútbol no pueden competir en Europa, por lo que “europeizan” a los jugadores y los técnicos: Chelsea, Arsenal, y Manchester United son los claros ejemplos… El Liverpool ahora menos porque ha vuelto a la esencia del fútbol inglés.

¿Qué porteros eran tus ídolos?
Aunque entonces no se veía mucho fútbol por televisión, me marcaron Miguel Angel y Arconada, que pese a no superar el 1,82 tenía una potencia brutal. Recuerdo mucho a Miguel Angel porque era el responsable de la ciudad deportiva del Real Madrid cuando jugué allí y hablábamos mucho con él. Era un tipo muy especial, muy buena gente, y juntarte con quien fue tu ídolo durante mucho tiempo te produce un shock. Cuando eres pequeño no te puedes imaginar que llegues a ser amigo, confidente o compañero de esas personas a las que admiras. Tengo en la retina una parada increíble que hizo durante un España-Austria del Mundial de 1978. Es uno de esos flashes que se te quedan marcados, recuerdo hasta sus guantes verdes.

También coincidiste con René Higuita en el Valladolid, que hizo una memorable y fallida salida hasta el banderín de corner…
De esas tenía muchas (risas). Era mucho mejor portero de lo que la gente piensa, pero es verdad que su “aurea cirsense” hacía que la gente no lo tomara muy en serio. Ademas tenia una potencia de salto importante, se colocaba bien, aunque a lo mejor en unos aspectos no era el portero europeo al que estamos acostumbrados. De esa época uno de mis referentes era Mauro Ravnic, incluso diría que es el mejor con el que he convivido. Era espectacular verle entrenar y posteriormente también fue mi entrenador. Es una de las personas de las que más aprendí. Era increíble, te decía “puedes hacer 10 tiros desde esa distancia y no meterás ninguno”, y era verdad. Para medir 1,91 tenía una agilidad brutal y era muy fino. La escuela yugoslava me encantaba porque desde siempre entrenan de forma muy específica un puesto ya de por sí específico. De hecho, si te fijas en muchos porteros balcánicos, tienen todos un estilo muy parecido.

¿Por qué Lev Yashin es el único portero de la historia galardonado con el balón de oro?
El mundo no está preparado para eso. Estamos preparado para el gol, la jugada bonita, la chilena… Tiene el mismo mérito evitar un gol que marcarlo, pero está hecho así y lo asumimos como parte del trabajo.

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¿Por qué colgaste los guantes pese al interés del Elche?
Agradezco el interés que tuvieron varios equipos, pero lo que me marqué desde hace tiempo es ser honesto. Cuando alguien decide dar el paso y deposita la confianza en alguien de 40 años, tienes que devolver esa confianza. Hay que estar preparado para afrontar los retos y no ser esclavo de decisiones tomadas a la ligera. Me imagino que cuando un director deportivo ficha a un portero de 40 años la pregunta del presidente es “¿No has encontrado a nadie mejor en el mercado?”. Por eso me sentí especialmente orgulloso y agradecido de que equipos pensaran que les podía aportar algo.

Te apodaron el Abuelo de la Liga… ¿Tienes nietos predilectos?
Personalmente, creo que Vicente Guaita es el portero con más condiciones de España. Parto con ventaja porque he entrenado con él y sé lo que puede dar. A día de hoy no hay nadie que pueda igualar, ni siquiera los más grandes, a ese jugador. Recuerdo que dije en alguna ocasión que estaba aprendiendo mucho de Guaita y la gente se sorprendía. Primero, tiene la suerte de estar con el mejor entrenador de porteros del mundo, que es Ochotorena, y eso ya es mucho. Segundo, tiene unas condiciones brutales y hace las cosas sencillas en todos los aspectos. Puede que tenga que mejorar algo el juego con los pies, pero es completísimo. Otro portero a seguir es Andrés Fernández, un guardameta muy trabajador y con mucha personalidad. También me encanta Courtois. Él y Guaita son los porteros con más futuro. No me gustan tanto los porteros espectaculares, que quizás entran más por los ojos. Prefiero los porteros constantes, sobrios, que paran lo parable, lo hacen fácil y sencillo, sin adornarse en exceso.

¿Recuerdas a un jugador que se te te diera especialmente mal?
Nunca me fijé en eso. Fíjate, una vez me dijeron que ¡Pepe Gálvez es el que más goles me ha marcado! También Angulo solía meterme goles. Hace poco, Aitor Lopez Rekarte, bromeando, me recordaba que me marcó un golazo por la escuadra en Zorrilla… No sé si será uno de los únicos goles que habrá marcado (risas).

¿Y equipos que hayan sido tus bestias negras?
San Mamés, Riazor y Reino de Navarra se me dieron siempre muy mal con todos los equipos con los que fui. Pero al final conseguí romper esa mala estadística con el Valencia. Hasta para eso me retiré pleno.

“En Inglaterra no buscan la precisión, sino más bien la cantidad”

Ahora eres comentarista en la COPE: ¿Te fijas más en cosas que no veías como jugador?
Más que por ver el fútbol desde fuera, diría que siendo todavía jugador ya te vas fijando en más cosas con la edad. Ves más al conjunto que al jugador que lo hace mal o bien, los movimientos, la importancia para el equipo de jugadores que no son tan vistosos…

¿Te gustaría ser entrenador o director deportivo?
Estoy abierto a nuevas experiencias pero quiero formarme y aprender. Tengo el título de director deportivo y ahora estoy sacándome el de entrenador. También estoy haciendo algún curso de gestión de entidades deportivas y quiero acabar mi último año de carrera de económicas. Ya veremos cual es el camino. Quiero aprender de todos los departamentos y encontrar el sitio donde me encuentre a gusto. No me mueven los aspectos económico ni el ego. Me mueven aspectos vitales. Aquello que haga lo quiero hacer bien.

¿El reparto de los derechos de televisión están matando al fútbol?
El fútbol necesita un cambio. Incluso los grandes han de tomar conciencia de que eso puede ser beneficioso a corto plazo, pero no a largo plazo. Al final estamos devaluando al fútbol español en su conjunto y cada vez es menos atractivo ver un Valencia-Sevilla, que son dos equipos que a día de hoy tendrían que estar mucho más cerca de Real Madrid y FC Barcelona.

¿Cuál sería la solución?
No se resuelve todo consiguiendo más dinero, sino controlando más su uso. Se necesita un control para que las cosas sean justas, y asumir unas reglas que sean iguales para todos. Todos los agentes sociales que conforman el fútbol han de sentarse en una mesa, exponer sus problemas y arreglar las cosas con generosidad, una palabra que esa en desuso en el mundo en el que vivimos. Se ajustarán los contratos de los jugadores y lo que sea necesario, pero es imprescindible readaptar el fútbol.

¿No se está pagando un trato de favor al fútbol?
No creo que sea así. Cada sector de actividad marca sus pautas a seguir, pero dentro de ese submundo que es el fútbol hay que ser más eficiente. Seguro que se pueden hacer muchas cosas aumentando el profesionalismo. No me refiero sólo a encontrar a personas específicas que crean estructuras muchas veces superfluas, sino que esas personas que conocen el fútbol y que tienen la capacidad para hacerlo más atractivo a través de una mejor gestión e igualdad de esos ingresos actúen. Al final estamos viendo otras ligas porque hay más partidos interesantes. Eso pasa por la participación de todos. Hay que dejarse de guerras entre unos y otros, de llevarse la contraria por trasladar la rivalidad fuera del campo. Hay que ir todos de la mano y que después el balón defina.

LOS EQUIPOS DE CÉSAR:

  • VALLADOLID: “Me lo dio todo. A nivel profesional, pero también me hizo persona, pues estuve desde los 16 hasta los 28 años. Somos el fruto no sólo de nuestro talento o de nuestras exigencias, sino de aquellos que pasan a nuestro alrededor y nos aportan cosas. Yo venía de un pueblo y Valladolid me marcó a todos los niveles”.
  • REAL MADRID: “Te da la oportunidad de convertir en realidad todo aquello en lo que soñaste. Conseguí una Copa de Europa, jugué con los jugadores más importantes y viví grandes acontecimientos”.
  • ZARAGOZA: “Me recuperó para el fútbol tras dos años de suplencia en Madrid. Volví a ser actor principal desde el primer día. Recuerdo que para llegar a la presentación me perdí, me salté las dos primeras salidas y un señor me acompañó. Me fui muy a mi pesar porque estaba dispuesto a jugar en segunda división. Era el sitio donde había decidido quedarme a vivir, era más que una experiencia profesional. La gente se portó conmigo de forma excepcional. El maño te lo da todo. Marcharme trastocó mi plan de vida. Me daba igual que el equipo jugara en primera o en tercera, quedarme iba mucho más allá de eso.”
  • TOTTENHAM: “En seis meses me volví a reciclar para el fútbol. Con 36-37 años me sentí como en juveniles cuando subes por primera vez al primer equipo, porque todo era nuevo. Cada día era una experiencia, eso te rejuvenece muchísimo. Cuando el Valencia me llamó, llegué muy limpio, con ganas de comerme el mundo y de aprender.
  • VALENCIA: “El recibimiento de la gente, los jugadores, la afición, Ochotorena… Fueron dos años y medio muy especiales. Me sentía con la experiencia de mis 37 años pero con la mentalidad de un chico de 18 años. Llegué muy preparado para defender una portería como la del Valencia, que tiene una exigencia muy grande”.
  • VILLARREAL: “Más allá de jugar noté que mi rol consistía en ayudar al grupo. Conocí un proyecto único en el mundo. Se bajó a segunda por especial mala suerte. Zapata llegó a decir “esto en vez de un equipo de fútbol parece un hospital”. Y se lesionó a la semana siguiente. Recuerdo que acabamos un partido con diez porque se habían lesionado cuatro jugadores. Llegaron a lesionarse todos los delanteros: Nilmar, Marco Ruben, Rossi… También perdimos muchos puntos en el último minuto. Para mí es el equipo mejor gestionado de España: sin deudas, con instalaciones impresionantes, una buena escuela de fútbol, una ayuda al jugador increíble…”.

Texto: Román Bellver
Fotos: Daniel Duart