MANOLO PRECIADO: “Dentro de muy poco, Canella y Jose Ángel pelearán por un puesto en la selección”

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Manolo Preciado

*Entrevista realizada en Septiembre de 2011 en el número 2 de Offside Magazine.

Ni viste trajes de marcas italianas, ni busca lucir sus conocimientos en ruedas de prensa. Tampoco se queja cuando pierde a un valioso jugador y no exige fichajes millonarios. Y es que Manolo Preciado prefiere centrar sus esfuerzos en sacar el máximo rendimiento a sus jugadores. Con esa fórmula logró un inesperado ascenso a Primera con el Levante y repitió la hazaña con el Sporting, al que lleva tres años manteniendo en la máxima categoría.

Te pusiste a entrenar nada más dejar de ser un  jugador…
Si. Yo no lo tenía claro, lo sabía todo el mundo menos yo. Me decían todos los compañeros que era como el entrenador en el campo, pero yo ni me daba cuenta. Es más, no acababa de entender muy bien a los entrenadores, con lo cual no me veía yo en ese papel.

¿Entonces cómo sucedió?
Me retiré del fútbol de una forma prematura, aunque ya tenía 34 años, me encontraba bien y jugaba casi todos los partidos. Me propusieron quedarme como segundo entrenador en la Gimnástica con Vicente Villamil, por quien tengo mucha estima, y no lo dudé ni un minuto. Vicente se marchó al año siguiente y me quedé de entrenador de la Gimnástica. Con una transición así, casi ni me enteré que había dejado de jugar al fútbol. Seguía entrenando con ellos, jugaba, les pegaba patadas igual, eran todos excompañeros… Fue muy divertido el inicio.

Tu primera etapa en el Racing se truncó pese a los buenos resultados…
Esa fue la mayor putada. Era mi primer año como entrenador en Primera división y encima en el equipo de mi tierra. Había ascendido Quique Setién con el equipo, se había hecho cargo de la dirección deportiva, había muchas expectativas y entre todos había una comunión excelente. Estaba Raúl Ruiz conmigo, también Felipe Lucio… Teníamos unas ideas muy buenas, que por desgracia no se pudieron llevar a cabo. Llegó Piterman, sólo hablé con él una noche, quería que yo siguiera a toda costa pero decidí marcharme. Sus planteamientos no me parecían buenos. Estábamos en la jornada 19, habíamos ganado en el Bernabeu y en el Calderón, el año era muy bonito.

¿Donde estuvo el desencuentro?
En muchas barbaridades. Piterman era muy campechano, incluso creo que bastante leal, pero era muy lunático y venía con unas ideas muy difíciles de llevar a la práctica en España. Quería contratos de 30 años a los jugadores,para que pasaran a ser representantes del club, y hablaba de hacer la alineación entre todos.

¿Te encontraste con muchos presidentes que quisieron intervenir en las alineaciones?
Yo no me he encontrado ninguno… Tuve alguno, pero me conocen y no se atreven. Pedro Villarroel, en el Levante, que no te lo decía directamente, pero te lo ponía en algún mensaje. Afortunadamente, creo que la gente que lleva los clubes es cada vez más sensata. Ahora tengo la suerte de tener un presidente de más de 70 años y en las seis temporadas que llevo aquí, no sólo no me insinuó nunca una alineación, sino que ni le preocupa quien juega. A él le preocupa que su equipo gane y generar recursos.

El Sporting tiene fama de club muy serio…
Si, es un club muy pequeño, muy familiar, con una estructura casi mínima para primera división, y ahora está mejorando un poquito en este tema. Sabes exactamente donde ir en cada momento, las funciones están muy delimitadas. Si no me equivoco, hay cuatro directivos, con eso te lo digo todo. En los demás equipos hay una media de veinte consejeros.

El delegado es Quini, toda una leyenda. ¿Cuál es su papel?
Su papel no es el de un delegado a la antigua usanza, que veías cada quince días cuando te ibas de viaje. El Brujoes mucho más que eso. Está todos los días con nosotros en los entrenamientos, siempre supervisa todo, te ayuda cuando necesitas algo… En fin, es una bestialidad de persona, con una humanidad increíble… Quini es el mejor representante que va a tener este equipo jamás, así que ojalá lo disfrutemos muchos años de delegado.

Hace algún tiempo, tomaste como ejemplo al Athtletic para decir que se puede estar en Primera con canteranos. ¿Es lo que buscas aplicar?
Es muy difícil, porque primero hay que dotar a la masa social de lo que quieren. Eso en Bilbao está conseguido, la gente no sólo sabe lo que hay, sino que quiere eso. Pero sí que es cierto que tal y como está este mundillo, equipos como el nuestro o el Racing, tienen que apostar por la cantera. Lo que pasa es que tal y como está la cosa, no sé cómo van a salir jugadores, porque cada vez es más difícil, se le pone más trabas al fútbol de tercera y al juvenil… Ahora mismo, con los nuevos horarios, la gente no va a ver a nadie ya. Pero seguimos trabajando en ese aspecto y van saliendo críos con bastante fluidez. Cada año salen uno o dos de bastante nivel: aparte de Juan Muñiz que está en la sub19 o Sergio Álvarez, hay chavales que prometen mucho, como por ejemplo Alex Serrano, el hijo de Mino. Hay que cuidarlos y atreverse a ponerlos, esa es la madre del cordero.

¿Pero a veces no es una pena no retenerlos más tiempo, como ocurrió con José Ángel?
José Ángel fue casi una venta forzada por parte nuestra porque se nos duplicaba ese puesto con Canella. Es tan extraño como maravilloso tener dos laterales izquierdos de ese nivel. Luego encima tenemos un chaval detrás que viene muy bien. Por tuvimos siempre muy claro que la primera buena oferta que llegara por uno de los dos sería aceptada. Estábamos encantados con los dos, pero por la situación económica tenía que salir uno. Dentro de muy poco tiempo Canella y Jose Ángel pelearán por un puesto en la Selección.

La temporada pasada pasasteis del infierno al cielo…
Faltando dos partidos para terminar la primera vuelta sumábamos 12 puntos, números de descenso fulgurante.La segunda vuelta fue bestial, de Champions. Acabamos siendo el tercer equipo menos goleado, cosas muy raras, pero sufrimos hasta el final.

¿Que le faltaría al Sporting para no pasar apuros?
Es difícil que un equipo como el nuestro no pase apuros. El fútbol español está muy delimitado: dos pelean por la Liga, seis pelean por los puestos europeos, y los demás pelean por no descender. Esa es la dinámica y va a seguir siéndolo durante varios años. ¿Que puede pasar? Que te consolidas, pero como no puedes gastar dinero es muy difícil mejorar a una serie de equipos. Sinceramente, para nosotros estar en primera es un premio bestial. Si un año suena la flauta y nos metemos en la Europa League, no sé si será bueno… Por ejemplo, el Racing tuvo hace tres años la experiencia, le tocó un grupo maravilloso: Manchester City, Paris Saint Germain y un equipo alemán. Era un grupo precioso para ver fútbol pero no iba ni Dios. Las entradas eran caras, se gastaron dinero en jugadores para competir, y a los dos meses se dieron cuenta de que el trabajo de un año se había agotado en 15 días: eliminado, con deudas, con el equipo medio tocado pensando más en la decepción que en la liga… Otra cosa sería hablar de Champions, pero la Europa League para equipos de nuestras características crea más perjuicios que beneficios.

¿Los derechos de televisión hunden a los equipos modestos?
Exactamente, el fútbol tiene que tender a socializarse un poco más, y que los grandes se den cuenta de que los pequeños también existimos. A partir de ahí será beneficioso para todos, seguro.

En el 2004 lograste un milagroso ascenso a primera con el Levante, pero te sustituyeron por Schuster. ¿Fue una injusticia?
Yo me olía la tostada desde hacía tiempo. No sé todavía cómo terminé aquella temporada porque partido que perdía, partido que parecía que tenía que quedarme en casa. El comportamiento del equipo aquel año fue maravilloso, ascendimos tres jornadas antes del final. Pero ya ví al “rubio” por el paco de Xerez y ya me intuía lo que podía pasar. Yo creo que él no tenía ninguna fe en que el equipo ascendiese, y por eso había decidido el relevo con antelación. Si él hubiera sabido que el equipo iba ascender, hubiera seguido siendo entrenador del Levante porque además él iba contra el mundo con esa decisión. Nadie en Valencia quería que yo me fuera: afición, jugadores, incluso sus propios compañeros del consejo de administración… pero se ve que mi bigote no le gustaba mucho (risas). No me dio ninguna explicación, ni siquiera recuerdo que nos despidiéramos. Pero fue una experiencia extraordinaria, con jugadores comprometidos, que venían cedidos, como Congo o Rivera.

¿Entendiste que buscaran un entrenador de más “nombre”?
Estamos acostumbrados a oír las expresiones “de perfil bajo, perfil alto”…A nivel profesional, me siento cualificado para cualquier cosa. Somos entrenadores, no nos dan el carnet de entrenador de primera, del Real Madrid o del Sporting. Siempre he pensado que cuanto mejor equipo tengas, más fácil es ser entrenador. Es más sencillo disponer de más medios, aunque claro que es complicado estar en un grande, pues hay más presión con los objetivos, las metas… Yo estoy muy feliz así, ya estoy en un grande.

Dimitiste en tu segunda etapa en el Racing faltando cuatro jornadas. ¿No te sentías capacitado para salvar el descenso?
No era directamente por eso. El equipo se salvaba sí o sí seguro, como así ocurrió, y seguramente conmigo también. Fue más un tema interno, no me sentía a gusto,era una plantilla muy delicada y muy conflictiva. Hubo un momento que me cansé, no estaba dispuesto a aguantar ciertas cosas, y me fui con una paz de espíritu tremenda. El equipo se quedó en muy buenas manos con Nando Yosu, se salvó, y eso es lo que quería también. Me sentí apoyado pero ese grupo era muy conflictivo, por una serie de razones que son largas de explicar, conjugadores que habían llegado en diciembre, de muchas nacionalidades…

¿Te gustaría volver al Racing en un buen contexto?
Ya estuve dos veces en el equipo de mi tierra. No me quita el sueño tener una tercera experiencia. Es más, ahora no volvería, es muy pronto. En un futuro, quien sabe, si hay un buen proyecto… Soy del Racing, he vivido allí como futbolista, entrenador, secretario técnico, cómo todo. Es mi casa y es mi equipo, pero la profesión me ha marcado otro destino y estoy muy bien.

¿Como ves al Racing ahora?
Complicado, con cierto desasosiego, porque ahora están inmersos en Ley Consursal. Vamos a ver si viene algún mecenas tipo Málaga para solucionar la papeleta, pero la cosa está delicada.

¿Qué opinas de la decisión de Javi de dejar el fútbol con 24 años?
Es una rara avis, un chico excepcional, con unas ideas que pueden parecer muy extravagantes, pero en el fondo es un tipo fenomenal. Él ha decidido dejar el fútbol porque no se siente bien, y olé, si él piensa eso, que siga con su pelea y su lucha.

¿Lo hablaste con él en el vestuario?
Hablábamos mucho todos. Él daba muchas charlas(risas), era muy simpático, y hablábamos de todo, de lo humano y lo divino. Es un chico excelente.

Pero parece que ni él mismo dio una explicación…
Quizás porque no la haya, aunque él la quiera ver. Es muy difícil abstraerse siempre del mundo que te rodea. Todos sabemos que hay injusticias, hasta el más tonto… El mundo no es perfecto, pero querer cambiarlo en un minuto es complicado.

Estuviste cuestionado en el invierno. ¿Notaste que alguien quería moverte la silla?
Hay de todo, pero creo que somos un buen gremio. Lo que pasa es que hay poco trabajo. Afortunadamente, hasta hoy no tuve necesidad pero entiendo que alguien lo pueda hacer en algún momento. Aquí no fue el caso. Al revés, creo que se le ofreció el equipo a Marcelino, que no estaba por la labor de venir, y a Mendilibar, que habló conmigo personalmente. En general tengo muy buena relación con mis colegas.

¿Te fijaste en algún entrenador?
No como entrenadores puros y duros porque no conozco su día a día, sus métodos de trabajo. Echo de menos no haber podido tomarme un año sabático para ver otros equipos y entrenadores. Pero sí me fijo en la personalidad de la gente. Por ejemplo, para mí Luis Aragonés ha sido alguien que ha marcado una etapa en España, al igual que Pep Guardiola, por cómo juegan sus equipos y cómo hablan sus jugadores de ellos.

¿La parte psicológica es muy importante?
Pues es el 90%. Es vital poder llegar a transmitir a tu gente lo que quieres de tu equipo, convencerles de que la manera de jugar es la mejor. Tampoco es fácil hacerles pensar que esto no es tenis, que es un juego colectivo, porque hay egos y contratos: si uno mete diez goles cobra tanto, si juega un número de partidos determinados otros tantos… esa cosas les hacen muy individualistas. No hay que olvidar que cuando haces una alineación dejas a catorce fuera. Son más de los que juegan, así que fácil no es. Se trata de tener una vara de medir lo más justa posible, que vean que no hay mala leche. Los deportistas en general son sanos y de mente fuerte, si ellos ven en su jefe buen rollo ellos también lo tienen.

¿Dialogas mucho con los que dejas fuera?
Si, les doy casi más importancia a ellos que a los que juegan. Es más, el entrenamiento más importante de la semana es el lunes. Porque los que han jugado se dedican a descansar y los que no han jugado desfogan toda su mala leche en el entrenamiento.

¿Se puede decir que todas las tácticas están inventadas y que todo reside en saber llevar un grupo?
Cuando hacemos el curso de entrenador, nos enseñan lo mismo a todos. De sistemas, tácticas y estrategias sabemos todos más o menos lo mismo. Luego hay que llevarlo a cabo.

¿Hay psicólogo en el Sporting?
No, es su entrenador y sus ayudantes. Pero no lo hay por la situación económica, si pudiera lo tendría. Está muy generalizado, lo mismo que no había preparadores físicos hace veinte años, y ahora nadie se imagina un equipo sin preparador físico.

¿Viste la Supercopa?
Más allá de todo lo que pasó en los últimos minutos, diría que durante todo el partido hubo mucha rabia contenida. Se vieron dos buenos partidos de fútbol. El Barça todavía no estaba al nivel que se le presupone, pero sin estar fíjate la que lía, marcándole cinco goles a todo un Real Madrid. El Madrid ha mejorado, se ha acercado un poquito, más pero todavía no le llega porque hay un tal Messi que se encarga de montar un desastre rápido cuando todo está muy igualado.

¿Crees que los incidentes pueden afectar al ambiente de la selección?
Creo que no es bueno. No tengo ninguna duda de que pueda afectar a la Selección. Aunque luego todos pensamos que los jugadores son inteligentes y se olvidan de las cosas al finalizar el partido… No diría tanto, sobre todo cuando las cosas son tan repetitivas, y se ve tanta agresividad, aunque la palabra suene algo fuerte… Espero que no afecte a la Selección, porque Vicente Del Bosque lleva muy bien esos temas, pero cuando enfocaron el palco se iba cuando empezó la tangana, así que no debía de estar demasiado contento. Debería de ponerse coto a según qué cosas, pero como yo no soy el que lo tiene que hacer…

Texto: Román Bellver
Fotografía: Xaume Olleros