PAPE DIOP: “Sólo se valora el físico del jugador africano, no su técnica”

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Tras desplegar su físico en Francia, Pape Diop perfeccionó la técnica y la táctica en España. El senegalés, motor del Levante, está en la agenda de varios equipos europeos. Mientras espera para dar un salto más en su carrera, comparte con Offside sus vivencias y reflexiones.

Texte: Roman Bellver (twitter: @Romanbellver)
Fotos: Amparo Simó (twitter: @amparosimo)

Cumples ya una década en Europa…
Llegué a Francia con casi 17 años. Eric Attard, técnico del Rennes, había organizado partidos en Senegal para detectar jóvenes talentos. El club me formó durante dos temporadas y firmé mi primer contrato profesional con 19 años. Hoy en día me siento mitad senegalés, mitad francés.

En África, algunos agentes sin escrúpulos endeudan a las familias de los jóvenes futbolistas creando falsas expectativas…
Sí, por eso la Ley francesa prohibe fichar a jugadores africanos menores de edad. Muchos se van a Europa para quedarse posteriormente sin trabajo y sin papeles. Mi padre hacía hincapié en los estudios. Para que mis padres me dejaran marchar, el Rennes tuvo que financiarlo todo y ofrecer garantías.

¿Siempre fuiste mediocentro defensivo?
No. En el Rennes jugaba de diez e incluso de delantero. En el Tours también me ubicaban por detrás del delantero centro. Al llegar a España, me colocaron en posiciones más defensivas. En el Nástic, jugaba de mediocentro de apoyo en un 4-3-3, y luego de mediocentro defensivo puro en el Racing de Santander y ahora en el Levante.

¿Notaste la diferencia futbolística al llegar a España?
Hay muy buenos centros de formación en Francia, pero se nota inmediatamente la diferencia. En España, me llamaron la atención la calidad técnica y la velocidad de juego: siempre un toque menos, con jugadores menos físicos pero más técnicos que en Francia.

¿Como fue tu adaptación a España?
Cuando pasas del frío de Tours al sol de Tarragona, no necesitas adaptación. Aquí el fútbol es una fiesta cada fin de semana, con aficionados muy apasionados. He pasado seis meses extraordinarios en el Nástic de Tarragona. Allí empecé a enamorarme de España.

Luego fichaste por el Racing de Santander, que vive momentos muy difíciles…
Hace cuatro años, ya se veía venir. Ocurrían cosas extrañas, ya no se hablaba de fútbol, sino de todo lo que pasaba en el entorno del club. El club nos debía varios meses de sueldo, y no sabíamos quien iba a comprarlo. Es una lástima, porque Santander es una ciudad muy bonita y que vive el fútbol intensamente. Me da mucha pena.

“Viendo la calidad de los jugadores africanos, es inexplicable que nunca se llegue a una final”

¿Cuál es el secreto del Levante?
Es un club organizado y con las ideas claras. El Levante no vive por encima de sus posibilidades y ficha a jugadores frustrados por su trayectoria que quieren relanzar su carrera. Arouna Koné y Ofabemi Martins son dos buenos ejemplos. Colectivamente, vamos partido a partido. Sabemos que habrá que luchar hasta el final para asegurar la permanencia. Una vez conseguido ese objetivo, si volvemos a clasificarnos para la Europa League, será todo un premio.

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¿Quiénes son tus ídolos fuera del fútbol?
Tengo muchos: Mohammed Ali, Martin Luther King, Malcom X, Nelson Mandela…
Pensadores y filósofos que me inspiran en los momentos difíciles para levantarme y avanzar.

“Voy a correr como un negro para vivir como un blanco”: ¿Qué opinas de esta célebre frase de Samuel Eto’o?
Nunca me gustó esa frase, aunque entiendo lo que quiso expresar. Mi padre siempre me decía que hay que hacer el doble que un blanco para triunfar. Por culpa de los estereotipos, sólo se ve el físico del jugador africano, no su técnica. Cuando muestras tus ganas, tu garra, pero teniendo también calidad técnica, es muy frustrante… Pero no es un problema exclusivo del fútbol, sino más bien un problema de sociedad

“Cuando pasas del frío de Tours al sol de Tarragona, no necesitas adaptación. Aquí el fútbol es una fiesta cada fin de semana”

¿Notas más prejuicios en España?
Lo noto más en España porque la inmigración está más asimilada en Francia. Allí van casi por la cuarta generación de africanos nacidos en Francia. En España, es más reciente. Pero mientras se me respete, me adapto sin problemas.

En su única participación en un Mundial, Senegal eliminó a Francia en el 2006 y llegó a cuartos. ¿Qué le falta a Senegal para estar más presente?
Necesitamos más organización para estar más presentes en las grandes competiciones. Senegal sigue sin ganar un título africano, pese a ser considerado como un gran país del fútbol continental. Siempre hemos tenido grandes futbolistas, pero hay que tomarse el tiempo de formar un equipo, no conformarse con sumar individualidades.

Se suele hablar mucho de la dificultad para gestionar los egos para justificar que los equipos africanos no acaben de dar el salto…
No entiendo lo que está pasando… Viendo la calidad de los jugadores africanos, es inexplicable que nunca se llegue a una final. Es urgente analizar lo que nos falta respecto a los equipos europeos, porque el talento está ahí. No se trata de seleccionar a los mejores y meterlos en un equipo, sino de encontrar los detalles que nos harán progresar.

¿Buscar jugadores complementarios en vez de los mejores individualmente?
Quizás… Pero no creo que el problema esté solamente en los jugadores. El entorno también es importante. Hay que analizar las cosas desde un poco de distancia y replantearse las cosas globalmente.

Háblanos de Senegal…
Es un bonito país. Muchos franceses viajan allí, pero los españoles ya empiezan a descubrirlo también. Es un país estable, sin guerras, cosa rara en África. Los musulmanes y católicos conviven en perfecta armonía. La gastronomía también merece mucho la pena. Aunque somos francófonos, las especialidades suelen ser a base de arroz y pescado, muy parecidas a la cocina española.

¿Qué opinas del Rally Dakar?
La prueba no pasaba por mi ciudad, por lo que sólo lo veía por televisión. La competición contribuyó a poner en el mapa a Dakar y Senegal, pero es difícil tolerar una carrera que provoca muertes. Y esas tragedias también ocurren cuando se disputa en América Latina.

¿Alguna vez te confundieron con el jugador Pape Bouba Diop?
(rires). Non, imposible porque es un coloso, una estrella. Pape es un nombre muy común en Senegal, como José en España. Pero es cierto que en España, la gente se despista y suele confundir a algunos jugadores, como si todos los negros fuesen iguales (risas).

¿Qué te gusta hacer para deconectar del fútbol?
Le dedico todo mi tiempo a mi hija y a mi mujer. Vamos mucho al cine y disfrutamos mucho de Valencia. Cuando hay tiempo, visitamos a nuestra familia, repartida entre Senegal y Francia.

¿Cuál es tu gran sueño?
Ganar la Copa de África con Senegal. Sería un orgullo ofrecerle al país su primer título.

¿Y jugar un Mundial?
Es que sólo me concediste un sueño… Primero el título (risas). Evidentemente, jugar un Mundial con Senegal sería increíble. Tengo 27 años, cumpliré 31 en le próximo Mundial… Será mi última oportunidad.